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UNIDOS POR EL BAUTISMO

29 de junho de 2016

Introducción
El objetivo es elaborar una síntesis teológico-pastoral sobre el Bautismo en las cartas de Pablo, y para eso se tendrá en consideración:en primer lugar, algunas enseñanzas de los Padres de la Iglesia.En un segundo momento,un análisis de perícopas del Corpus Paulino, específicamente: 1Corintios 1,10-17; 1Corintios 12,1-31; Gálatas 3,15-29; Efesios 4, 1-5,20. Después,será estudiadoexegéticamente la carta a los Romanos 6,1-23. Seguido de un diálogo con otras hermenéuticas bíblicas. Finalmente, algunas reflexiones que prueban la importancia del tema.


I- El Bautismo según los Padres de la Iglesia:[1]a)La obra cristiana el Pastor de Hermas (c.140)comenta Juan 3, 5 y expresa lo siguiente: “Ellos tenían que salir a travésdel agua, para que pudieran recibir la vida;porque de otro modo no habrían podido entrar en el reino de Dios” (cf. Vis, 3.3). A su vez,se sostiene que el bautizado queda marcado por un sello (σφραγίς), para indicar que Cristo toma posesión de él.b)San Justino (100-165) ofrece argumentos teológicos sobre el Bautismo como instrumento de defensa del cristianismo.Concretamente, en el “Diálogo con Trifón” y en “la primera apología”, sostiene que el Bautismo es el único medio de renovación en Cristo y consagración plena a Dios. c)Por otra parte, Ireneo de Lyon (130-202) dirá: “hemos recibido el bautismo para el perdón de los pecados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo…” (cf. Dem., 3.), abarcando así, la invocación trinitaria y la enseñanza del perdón. Después explicará el sacramento como un nuevo nacimiento y vida nueva. El bautizado queda sellado con la impronta trinitaria. d)San Agustín (354-430) relaciona el bautismo con la eclesiología y sostendrá que su efecto principal es la incorporación al cuerpo místico de Cristo (cf. Serm. 224) porque, también, en cualquier acto bautismal, es el mismo Cristo que está operando. Además, considérese que sólo el bautismo permite participar en el misterio eucarístico.e)Posteriormente, en el s. VI, el Papa San Gregorio Magno(+604) enfatizará: “El perdón del pecado se nos ha dadoúnicamente por el bautismo de Cristo”.
II- Análisis de perícopas del Corpus Paulino
Pablo profundiza y completa la doctrina bautismal, que resultaba de la práctica de la Iglesia primitiva (cf. Rom. 6,3). Según el Apóstol, el bautismo conferido en nombre de Cristo (cf. 1Co 1, 13) une a la muerte y resurrección del Salvador. De tal manera, el sacramento hace que muera el cuerpo en cuanto instrumento del pecado y de la ley, experimentando una nueva creación. En efecto, el bautismo tiene una dimensión pascual por ser un paso de la muerte a la vida(cf. Gál. 3, 25-29). El mismo es fundamental en el camino de la fe porque constituye en hombres nuevos (cf. Ef. 4, 1-5.20), permite la pertenencia exclusiva a Cristo, siendo uno con él (cf. 1Cor. 1, 10-17). Formamos un solo espíritu con Cristo.El bautizado está invitado a un continuo proceso de conversión, que supone comprometerse plenamente con la fe profesada. En efecto, Pablo nunca separaría el bautismo de la fe, por ser ésta esencial para la justificación por Cristo (cf. Gál. 3, 26).
            En 1Cor. 1, 10-17 exhortará a seguir solo a Cristo, no a sus siervos, así se evitarían las facciones.Los bautizados son llamados a la unidad porque la Iglesia como cuerpo de Cristo no puede estar dividida. No podía decirse que el bautismo cristiano estableciera la membresía en el “grupo de Pablo”, porque élhabía bautizado a muy pocos de ellos (cf. 14-16).[2]Ciertamente, Pablo sentía estima por el sacramento del bautismo (cf. 1Cor. 10, 2), aunque propiamente se haya dedicado al anuncio del Evangelio: "Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio..." (1 Cor 1:17).
            Seguidamente, la perícopa 1 Cor. 12, 1-3 enfatizará que hay un solo Espíritu y un solo cuerpo de creyentes. También, en esta sección Pablo manifiesta que todos los creyentes comparten el bautismo en el Espíritu Santo y deja en claro que existen varios tipos de dones (vv. 14.19.20) para enriquecer y ordenar la vida de la Iglesia (vv. 27-31).
            Ya en Gál. 3, 13-29 resume que la ley no puede impartir la vida, no puede justificar, en definitiva enseña a morir a esa ley (2,9) para poder ser justificados por la fe. Es la única parte donde aparece la palabra bautismo. Finalmente, en los vv. 26-29 dará a entender que el bautizado es heredero (κληρονόμος)de la promesa por el vínculo a Cristo.
            Finalmente, en Ef. 4, 1-5, 20 apelará a vivir una vida que evidencie la armonía de la nueva creación. En efecto, los bautizados recibimos una especial vocación a la cual debemos responder. Concretamente, la nueva vida en Cristo (vv. 17-24) hará dejar cualquier seguridad pagana y los vicios (vv. 25-32) A su vez,el prisionero en el Señor apunta a un compromiso, a ejercer las propias responsabilidades, a vivir una vida que promueva la unidad (un cuerpo, unEspíritu, una esperanza).

III- Estudio exegético de la carta a los Romanos 6,1-23
Básicamente,Rom. 6, 1-23[3] es parte de una argumentación[4] que aborda en sus dos unidades de cómo el cristiano está inserido en Cristo, por medio del Bautismo. En efecto, Pablo pretende enfatizartambién el rechazo de toda infidelidad por parte del bautizado porque hay antítesisentreἀμαρτία-χάρις (vv. 1-2). Ahora bien, viendo la visión del conjunto de la unidad 6,1-11se profundiza sobre la realidad del bautizado que fue sustraído del pecado y está muerto junto con Cristo (vv. 3-4) para una vida nueva.En los vv. 5-7 claramente, hay oposición entre muerte y resurrección, porque el bautizado ya camina hacia la vida eterna con otros hermanos. Además, exhorta a no ser más esclavos del pecado, dejando el hombre viejo porque ya uno es justificado por la fe en Cristo.Los vv. 8-11 transmiten la salida de la vida de opresión y la esperanza escatológica, enfatiza la nueva realidad del bautizado. Al finalizar esta unidad, Pablo insistirá en llevar una vida comprometida bajo la gracia divina (vv.12-14). En la segunda unidad 6, 15-23: Pablo subrayará que el bautizado no debe estar sometido a la Ley, más bien a la gracia (v. 15). En los vv. 16-18 destaca la liberación por la gracia de Dios en Cristo y no por mérito del cumplimiento de la Ley. A su vez, el Apóstol presenta la experiencia del bautizado de manera dinámica y siempre al servicio del Señor (v.19).En los vv. 20-23 habrá de nuevo una oposición, pero esta vez, entre la vida pasada y presente del cristiano, porque éste acepta a Cristo como su único Señor y es libre para obedecer. Finalmente, el v. 23 sostiene que la vida en Cristo es un don de Dios, que garantiza la salvación del bautizado.
En síntesis, el texto analizado de Romanos 6, 1-23 puede iluminar y orientar el sentido de la vida bautismal, en este contexto de secularización. Como son páginas intensas dentro del epistolario paulino ofrecen varias respuestas: a) por el bautismo se experimenta una vida nueva porque somos inseridos en Cristo; b) Dios que se revela en Cristo es el único que puede ofrecernos la vida eterna; c) por el bautismo nace una esperanza escatológica porque si con Cristo morimos, con él también viviremos; d) del bautismo surgen tareas propias de un discípulo de Cristo, tal realidad nos impulsa a continuar con el anuncio del Reino y a destruir el pecado.

IV- Diálogo con dos autores:
Sánchez Bosch:[5]a)denota que la incorporación a Cristo por el Bautismo nos hace ser una persona con él (cf. Gál. 3,26-29). Efectivamente transforma la identidad, permitiéndonos vivir como verdaderos hermanos, iguales en dignidad. Esta interpretación permiteabordar también el espíritu del Concilio Vaticano II, específicamente, el decreto UR 3:“Justificados por la fe recibida en el bautismo, incorporados a Cristo, llevan con todo el derecho el nombre de cristianos…”. b)Así mismo, enfoca la unidad emanada por el bautismo y el llamamiento de no substituir a Cristo (cf. 1Cor. 1,13-16), tal hermenéutica ayuda reconocer la dimensión cristológica de este sacramento, justamente, para evitar cualquier división, ya sea por pertenecer a una parroquia o movimiento, etc. Todos profesamos al mismo Cristo. c)También, subraya los carismas del Espíritu (cf. 1Cor. 12, 4-6), entre los cuales se ubica el bautismo, naturalmente, es una ampliación del espíritu paulino. Por consiguiente, anima a valorar la Iglesia enriquecida por la presencia del Espíritu en beneficio de todos. Nadie se queda sin don.d)Finalmente, profundiza la vocación cristiana y la llamada a la fidelidad de los incorporados por el bautismo (cf. Gál. 4,1-3),dejando así la vida pasada para participar de la herencia del Reino. Es relevante que entre los miembros de la Iglesiahaya apoyo mutuo (con prácticas solidarias), en cualquier circunstancia.
Jurgen Becker:[6]a)destaca el ethos cristiano, que a lo mejor uno puede pensar que consista en la “santidad” (cf. Rom. 6, 19.22), pero, en verdad es el amor el más importante ethos que el bautizado puede practicar. b) el bautizado es miembro de la comunidad escatológica, siendo la fe la respuesta del individuo. Pablo no contempla los bautizos colectivos de clanes familiares como objetivo de su misión (cf. Cor. 7, 12-16). Así también afirma que el bautismo incorpora el hombre al “Cuerpo de Cristo”, a la Iglesia (1Cor. 12, 1, 12-27).c) desde el bautismo se vive una dimensión pneumatológica: es el Espíritu que invita a responder con fe, llama y fortalece para el anuncio del evangelio. El Espíritu realiza signos y prodigios (Cf. Rom. 15, 19; 2 Cor. 12, 12). Fue una experiencia vital de las primeras comunidades el sentimiento de vivir bajo los efectos del Espíritu (cf. Gál. 3,15).d) No cabe dudas que Pablo tiene que defenderse de los tópicos ataques que le acusan de hostilidad hacia la ley, concretamente utiliza las ideas tradicionales del bautismo como modelos de interpretación: la muerte del hombre viejo posibilidad de la vida nueva (Rom. 6, 1-14), y el cambio de soberanía desde la esclavitud del pecado al servicio de la justicia (Rom. 15-23).

V- Conclusión
Para sacar provecho del tema ‘el bautismo en las cartas de Pablo’ se ha de considerar los siguientes puntos:
a)    El Bautismo es un signo de salvación por excelencia. La gracia de Cristo se nos transmite, haciendo parte a su obra de redención. Es este sacramento actualizamos el misterio Pascual, ya que somos asociados a la pascua de Cristo.
b)    La predicación del Evangelio constituye un elemento esencial para que muchos se sientan llamados a formar parte de la familia divina y de la Iglesia de Cristo.En dicho sentido, las cartas paulinas nos testimonian que muchos fueron bautizados como un resultado de la predicación de Pablo.
c)    El bautizado está inserto en Cristo y es guiado por el Espíritu. En tal aspecto, el discurso paulino desarrollará de manera articulada la identidad del bautizado, destacando su dimensión cristológica y pneumatológica.
d)    El Bautismo es el nacimiento a la vida en Cristo. El mismo es necesario para la salvación, como es la misma Iglesia (comunidad escatológica), a la cual vincula el Bautismo. Enriquecemos y somos enriquecidos en ella por medio del Espíritu.
e)    Entre los dones del Espíritu se encuentra el Bautismo, que imprime ‘carácter’ en el alma un signo espiritual indeleble, por tal motivo no puede ser reiterado.

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[1] Cf. Antonio Orbe, Estudios sobre la teología Cristiana Primitiva (Madrid: Ciudad Nueva, 1994), 441-453; 491-499.
[2]Cf. Richard Kugelman, Comentario Bíblico “San Jerónimo”, IV (Madrid: Cristiandad, 1972), 14-16.
[3]Cf. Lorenzo Álvarez Verdes, El imperativo cristiano en San Pablo (Valencia: San Jerónimo ,1980), 57-80.
[4]Cf. Jean-Noel Aletti, Comentario Bíblico Internacional (Estella: Verbo Divino, 1999), 1416-1440.

[5]Cf. Jordi Sánchez Bosch, Escritos Paulinos (Estella: Verbo Divino, 1998), 204; 211; 266; 407.
[6]Cf. Jurgen Becker, El apóstol de los paganos (Sígueme, Salamanca 1996),416- 423; 499-509; 510-517.


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