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La lectura popular de la biblia en Latinoamérica

30 de maio de 2018



Palabras clave: lectura, pobre, biblia, interpretación, liberación


l. Introducción

La teología de la liberación latinoamericana ofrece también un trabajo de hermenéutica bíblica. Varios teólogos de esta inspiración, como por ejemplo Carlos Mesters, se esmeran en redescubrir el sentido espiritual de la Escritura, aspecto que se da sobre todo en la lectura popular de la Biblia, en dicho proceso tendrán especial relieve las comunidades eclesiales de base.
El ideal perseguido es una lectura que parte de la experiencia del pueblo. De alguna forma, las comunidades pobres y oprimidas contrastan la vida con el mensaje de la Palabra. ¿Cómo se da la lectura bíblica en las comunidades y cómo influye en el pensamiento teológico?
Seguidamente intentaré explicar de qué manera frey Carlos Mester[1] está colaborando en la interpretación de las Sagradas Escrituras, de cómo entiende la historia y qué reglas hermenéuticas está siguiendo.
El presente trabajo pretende ahondar la lectura popular de la Biblia en América Latina. En efecto, en varios momentos de la exposición se enfatizarán principalmente el contexto histórico cultural y social concreto.
El pueblo sencillo intenta interpretar la Sagrada Escritura, en gran medida sin buena formación académica, vinculándola con su vivencia: busca la voluntad y la acción de Dios en la realidad histórica. A través de dicho contacto, la Palabra es como la luz y guía en el discernimiento, por tanto, nos facilita y favorece un modo original de aproximación al mensaje divino.
Por algún motivo, la lectura popular de la Biblia alcanza una minoría de los países latinoamericanos, que lamentablemente se encuentran explotados, oprimidos y en estado de abandono. Un ejemplo concreto fue el nacimiento de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB´S) con la idea de mejorar la situación de los pobres. El cual inspiró los Círculos Bíblicos.
Para simplificar, la lectura popular de la biblia del pobre, en el escenario latinoamericano, favorece una interpretación que está ligada a la vida, favoreciendo una conciencia social más crítica.

ll. Contenido

Visión desde los pobres sobre la Biblia

Para Mesters los pobres son capaces de realizar y comprender una lectura acorde a la intentio auctoris.[2] Los pobres desde la propia situación de marginados y víctimas de la estructura social injusta pueden discernir la voz de Dios presente. Dicho de otro modo, los pobres tienen entusiasmo y sed de la Palabra. Este encuentro con Dios se da sobre todo en las comunidades, en las casas, en la hora que los miembros establezcan. No existe alguien que sobresalga por su sabiduría y quiera imponer su propia postura, todos comparten, meditan y oran el mensaje divino a partir de su nivel. Entonces, las personas dejan sus actividades y ofrecen un tiempo a Dios. Con todo, surgirían visiones y posturas diferentes que es algo normal. Se aprendería a acoger la visión, sentimiento, percepción del otro.
Efectivamente los grupos no son compuestos por críticos o gremios bíblicos, por especialistas. Ahora bien, tampoco se rechaza el método histórico crítico y otras formas de lectura. Lo más específico es que los pobres tienen acceso a la Palabra de Dios, que antes le era ajena.
La propuesta de Mesters es que la Escritura genere vida en medio de la cotidianeidad. Conviene subrayar que la lectura popular de la biblia en Latinoamérica creció ampliamente en las últimas décadas. En suma, el objetivo de Carlos no es de denigrar el criticismo histórico sino de encontrar un vínculo eficaz con la vida.[3]

Nueva experiencia cristiana[4]

La Palabra siempre ofrece un nuevo significado a la vida, ella tiene contacto con las culturas y siempre da un nuevo significado a la vivencia. De alguna forma la Teología Latinoamericana acudiendo a esta fuente inagotable pretende ser una nueva experiencia liberadora. Dado que ella se experimenta y se interpreta solamente desde una praxis cristiana. Este aspecto es importante no sólo porque la interpretación está hecha por cristianos, sino sobre todo porque se ha descubierto en ella una nueva inteligencia y auténtico significado a la fe en Jesucristo y a la misión de la Iglesia.
La experiencia humana y la praxis de liberación son un lugar donde surgen una nueva espiritualidad, una experiencia espiritual que se destaca como lugar teológico, es decir como un punto de partida y como terreno de conversión, llegando a ser más que una reflexión teológica sistemática. Cabe destacar que la experiencia de la fe vivida y el tema de la praxis de liberación están en sintonía con el espíritu eclesial, que propone la verdad y fidelidad evangélica.

La reinterpretación de la relación entre fe y praxis a luz de la Palabra

El que escucha la Palabra debe intentar ponerla por obra. Todo esto parece confirmar Gutiérrez al considerar la teología como: “la teoría de una práctica determinada” y explica esta fórmula diciendo: “que la teología es consecuente y necesariamente una crítica de la sociedad y de la Iglesia”.[5]
Se debe agregar que el auténtico encuentro con la Palabra siempre conducirá a la acción, produciendo abundantes frutos. En la medida que haya comunicación con Dios, habrá transformación de la realidad. Pues, fe y acción no se oponen, más bien dependen mutuamente (cf. Santiago 2, 14-17). Lo dicho hasta aquí refuerza la idea de que la TL es una teoría crítica a la luz de la fe, animada por una intención práctica y por lo tanto inseparablemente ligada a la praxis histórica.

La presencia del Espíritu actualiza el mensaje de Jesús

El Espíritu permite que el mensaje evangélico no quede solamente en la historia, porque lleva a mostrar nuevas oportunidades de significación humana y divina en nuestro tiempo. Como bien lo expresa Leonardo Boff: “Reducir el evangelio a una única expresión válida es condenarse a la mediocridad y es limitar el misterio al tamaño de nuestra cabeza”.[6]
Ahora bien, el desafío actualmente en América Latina, es hacer escuchar el mensaje de Cristo en las diferentes lenguas, dialectos de los pueblos. Además es preciso saber ejecutar una adecuada mistagogía en el lenguaje del pueblo. A modo de ejemplo: en Paraguay después de una trabajosa traducción de la Biblia al idioma guaraní, muchas personas tuvieron más acceso al misterio cristiano. Viviéndose así el mandato de la GS44: “la ley de toda evangelización consiste en adaptar el evangelio, lo más posible, a la capacidad de todos y a las exigencias de los sabios”.

Recepción del Concilio

Después del CVII, y más, precisamente después de la Dei Verbum, se puede aclarar la diferencia entre la fuente única de la revelación y el lugar de la revelación. En efecto, ¿cómo leerán los pobres? ¿De qué manera interpretan el mensaje de la revelación para vivir con esperanza? En consonancia con Mesters, podemos afirmar que las ideas teológicas de los pobres son valiosas también para entender dónde Dios pasa en este mundo contemporáneo.
Desde otra perspectiva, la actual teología de la liberación, metafóricamente, es como un gran árbol que tiene sus raíces en la Palabra de Dios, tiene su manantial en el corazón de la predicación y la vida de Jesús, ya que el Evangelio del Reino de Dios fue anunciado a los pobres; además el tronco será la historia de la humanidad viviente, y el portador de savia evangélica que se abre a las diferentes regiones de la realidad, en la ramificación se alimenta del Espíritu Santo y da fruto abundante. Mesters propone un pié en la Biblia y otro pie en la tierra.[7]

Nueva situación teológica después del Concilio

            Pueden ayudar a comprender la TL algunos presupuestos, que también influyen en la interpretación de la Biblia:
a.    Surgió la opinión de que la tradición teológica existente hasta entonces no era más aceptable -o al menos no suficiente- y, por consiguiente, se debían buscar desde la Escritura y de los signos de los tiempos, orientaciones teológicas y espirituales totalmente nuevas.
b.    La crítica de la tradición por parte de la exegesis evangélica moderna, especialmente de Bultmann y de su escuela, se convirtieron en una instancia teológica inamovible que descolocó el camino de las formas hasta entonces validas de la teología, promoviendo nuevas construcciones. [8]

El peso del Antiguo Testamento[9]

El mérito de la TL es haber rescatado el vínculo de la vida de la Iglesia con el Antiguo Testamento. Sin dudas los eruditos biblistas seguirán buscando con sus métodos grandes conclusiones, pero con la TL el eje hermenéutico es la eficacia del mensaje en la vida. Digamos que el libro clásico y muy utilizado es el Éxodo, destacándose el relato de la liberación del pueblo de Israel del yugo egipcio.
Entonces, los pueblos oprimidos de América latina releen y disciernen su destino a la luz de dicho texto: así se enteran de que Dios está trabajando por su liberación y que se opone a opresores. Por tanto, rechazará todo espiritualismo y pondrá los pies en la tierra.
La liberación y la esperanza terrenal no pueden, por tanto, ser independientes de la preocupación última (escatológica), la TL quiere cumplir con el Antiguo Testamento no solo con la punta de los labios, sino arraigarlo en las opciones existenciales.

Biblia y liberación

Ahora examinaremos brevemente la relación entre la Biblia y la liberación[10]para descubrir nuevas actitudes que a lo mejor pueden interpelar al hombre contemporáneo.
Con relación al termino liberación, digamos que es difícil encontrar en la Biblia una noción exacta como en cualquier diccionario, pero sí es posible realizar una búsqueda que se aproxime a su significado.
            Propiamente la palabra liberación es utilizada en la misma categoría de salvación (Σωτηρία), en la actualidad, liberación es un término que todavía tiene un gran significado para el contexto latinoamericano, por todas las vivencias históricas ante dictaduras, opresiones, injusticias, etc. Lo opuesto a ella sería la dependencia, alienación, esclavitud, muerte.
            Recapitulando, en el campo bíblico la liberación indicaría los acontecimientos salvíficos vividos por la humanidad.

La lectura popular bíblica ante la ambigüedad religiosa

De acuerdo con el teólogo Pedro Rubens, en América Latina se respira un nuevo espíritu religioso y afirma que: "La fe cristiana, en sus nuevas, múltiples y ambiguas formas de manifestación, ha despertado la atención de muchos investigadores de los más diversos campos del saber."[11]Como podemos ver, se constatan nuevas expresiones de fe, tales como: la Renovación Carismática, Comunidades Eclesiales de Base y el Pentecostalismo, en efecto, eso constituiría un desafío para el discernimiento eclesial. En dicha situación, la lectura popular de la biblia, también, buscará contextualizar la experiencia de fe, tratando de dar un significado al hecho de la fe cristiana. Indudablemente, la cercanía a la biblia puede contribuir a la reconfiguración del cristianismo desde la articulación entre fe y vida. Finalmente, esta ambigüedad (sincrética) o religiosidad popular no debe ser vista como un peligro, sino más bien como oportunidad para valorar la pluralidad concreta del catolicismo.

Una herramienta eclesial y política para los pobres

Para el obispoTomás Balduino la lectura popular de la Biblia es una respuesta de acogida al espíritu suscitado en el Vaticano II: "En el año 1979, en Belo Horizonte, fray Carlos Mesters, partiendo de su extraordinaria intuición de la lectura popular de la biblia, reunió un notable equipo de biblistas y organizó el Centro de Estudios Bíblicos nacional (CEBI)".[12] Tal forma fue el comienzo para que los pobres participen creativamente de la interpretación, participación y protagonismo en la vida pública. Las comunidades animadas e inspiradas tuvieron más coraje; crecieron en la fe enel Dios liberador, después, la fe y la vida política eran cada vez más ligadas. A su vez, los estudios bíblicos serían novedad porque se dirigían a los adultos que no tenían un programa educativo.

Lectura liberacionista de la Biblia

La lectura liberacionista de la Biblia forma una parte de la interpretación bíblica y de la pedagogía de la Iglesia a partir de la segunda mitad del siglo XX.[13] En ella se tendrá como dinámica clave la experiencia humana, junto con la dimensión política como otro distintivo, dicha lectura busca una interpretación actualizada y contextualizada de la Biblia. En ese sentido, la pobreza y la opresión serán combatidas desde la intimidad con los textos de la Escritura.
Especificando mejor, la Palabra de Dios se encuentra en la dialéctica entre la memoria literaria del pueblo de Dios y la continua historia que se discernirá en el mundo contemporáneo, particularmente entre aquellas personas con quienes Dios ha elegido ser identificado.

Ante el contexto de la globalización

La realidad de la globalización ha dado, generalmente, malas noticias para América Latina, como para la gran mayoría del Tercer Mundo.[14]Circunstancialmente, muchos de los “lectores populares de la Biblia” viven en esta nueva situación aterradora: hay avances tecnológicos, grandes exportaciones, mejoras en el área de producción agrícola e industrial, etc., pero se sufre mucho por la acumulación de riquezay el poder en manos de unos pocos (oligarquia), provocando como resultado la explotación y exclusión de muchos pobres. Muchas personas en los países de América Latina viven marginalizadas, es decir, están totalmente fuera del sistema.  No hay lugar para que sean tomados en consideración por las fuerzas del mercado y las políticas mundiales.
Por cierto, la lectura de la Biblia en el contexto popular propicia un espacio de “escucha”, porque siempre se garante la atención a las narrativas del pueblo: las historias de vida, resistencia, angustia, fe. Con dichas pequeñas narrativas, la gente busca un poco de consuelo, amistad, alegría, en medio de la agresíon y competencia. De esa forma, la liberación no es una palabra ideológica sino una experiencia de encontrar dignidad.





Bibliografia

Aquino, Felipe. Teologia da Libertação. São Paulo: Cléofas, 2003.
Balduino, Tomás. O Vaticano II na prática da Igreja particular de Goiás. Belo Horizonte: Horizonte, 2011.
Boff, Leonardo. Nova Evangelização: Perspectiva dos oprimidos. São Paulo: Vozes, 1991.
Christian Duquoc. Libération et progressisme. Paris: Cerf, 1987.
Croatto, Severino. Liberación y libertad. Buenos Aires: Mundo Nuevo, 1973.
Dawsey, James M. La puerta principal perdida para ingresar a la Escritura: Carlos Mesters, Teología de la liberación Latinoamericana y los pobres de la Iglesia. Santiago: Tierra nueva, 1991.
Gutiérrez, Gustavo. Teología de la Liberación. Perspectiva. Lima: CEP, 2014.
Míguez, Néstor O. Latin American Reading of the Bible: Experiences, Challenges and its Practice. Buenos Aires: ISEDT, 2006.
Rowland, Christopher. Popular Interpretation of the Bible in Brazil. Oxford: Scholarship Online, 2013.
Rubens Pedro, O rosto plural da fé: da ambiguidade religiosa ao discernimento do crer. São Paulo: Loyola, 2008.
Van Nieuwnhove, Jacques. Théologies de la libération en Amérique Latine. Paris: Beauchesne, 1974.



[1]Carlos Mesters es un religioso carmelita holandés, misionero en el Brasil, dedicado especialmente a la exégesis bíblica.
[2] Resulta que la Intención del autor no siempre es homogénea con la Intentio lectoris. Por tanto, debe buscarse en el texto lo que el autor sagrado quería decir.
[3]James M. Dawsey, La puerta principal perdida para ingresar a la Escritura: Carlos Mesters, Teología de la liberación Latinoamericana y los pobres de la Iglesia (Santiago: Vida Nueva, 1991), 24-35.
[4]Jacques Van Nieuwnhove. Théologies de la libération en Amérique Latine (Paris: Beauchesne, 1974), 70 – 72.
[5]Gustavo Gutiérrez, Teología de la Liberación (Lima: CEP, 2014), 28.
[6]Leonardo Boff, Nova Evangelização: Perspectiva dos oprimidos (São Paulo: Vozes, 1991),114 - 115.
[7]Dawsey, La puerta principal perdida para ingresar a la Escritura, 26.
[8]Felipe Aquino, Teología da Libertacâo (Sao Paulo: Cléofas, 2003), 12-13.
[9]Christian Duquoc, Libération et progressisme (Paris: Cerf, 1987), 75-80.
[10]Severino Croatto, Liberación y libertad (Buenos Aires: Mundo Nuevo, 1973), 11-12.
[11]Pedro Rubens, O rosto plural da fé: da ambiguidade religiosa ao discernimento do crer (São Paulo: Loyola, 2008), 199.
[12]Tomás Balduino, O Vaticano II na prática da Igreja particular de Goiás(Belo Horizonte: Horizonte, Dec 2011), 1341-1360.
[13] Christopher Rowland, Popular Interpretation of the Bible in Brazil (Oxford Scholarship Online, September, 2013), 1-12.
[14]Néstor O. Míguez, Latin American Reading of the Bible: Experiences, Challenges and its Practice (Buenos Aires: ISEDT, 2006), 120-129.




Por: Cristóbal Ávalos Rojas

















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