Inicio » » Análisis retórico epistolar de Romanos 6,1-23

Análisis retórico epistolar de Romanos 6,1-23

21 de maio de 2016



Esta delimitación hace parte de una argumentación[2] sobre la vida del bautizado que Pablo abordará bajo un fundamento cristológico. Dicha perícopa puede ser divida en dos unidades:

La primera unidad 1-14. Composición

Subpropositio (vv. 1-2) introduce la perícopa, en ella se abre el discurso con una pregunta corta, tal como Τί οὖν ἐροῦμεν; (ya planteó en Rm. 3, 5-8) eso posibilita un desarrollo posterior.  También marca una antítesis entre ἀμαρτία-χάρις[3]. Pretende involucrar al oyente y hacer relevante su comunicado, con la respuesta intensa, un rechazo (μὴ γένοιτο) a la infidelidad del bautizado, ciertamente, esta respuesta, Pablo tratará de argumentar.  

La sección vv. 3-4 explica el itinerario de la muerte a la vida con Cristo, claramente, hay una estructura quiastica en el v. 3, a modo de pregunta:

A - ¿Fuimos bautizados

B - en Cristo Jesús 

A– en su muerte

B– fuimos bautizados?

En el v. 4 la expresión ‘porque fuimos con él sepultados’ (συνετάφημεν), indica el uso de una metonimia (sepultar por morir), acorde con la cultura judaica, con la sepultura se concluía el ritual de la muerte, seguidamente, dirá la finalidad (ἵνα), que es vivir una vida nueva. Ofrece la más profunda y original concreción paulina del bautismo.

La sección vv. 6, 5-7 trata de fundamental al anterior e insisten en la muerte (con Cristo) al pecado. Propiamente, el v. 5 reaparece una frase argumentativa (formación: porque sipero también), asimismo tiene una estructura antitética muerte-resurrección. El v. 6 tiene un carácter demostrativo, en donde Pablo de manera sintética y de forma casi axiomática resume los versículos anteriores “nuestro hombre viejo fue crucificado con él…para no ser más esclavos del ἀμαρτία”. Nótese, también, el paralelismo “hombre viejo” y “cuerpo del pecado”. El v. 7  menciona una frase causal: “porque el que murió queda justificado del pecado”, la palabra δικαιόω permite reconocer el pensamiento paulino, relativamente.

Los vv. 8-11 tratarán sobre la combinación de muerte y resurrección, en y con Cristo. Por otra parte, el v. 8 indica la salida del bautizado de la vida de opresión. Verificase un paralelismo antitético ἀπεθάνομεν-πιστεύομεν. El verbo συζήσομεν es una expresión de carácter escatológico, con miras a la futura resurrección. El v. 9 refuerza los argumentos anteriores (vv. 3.6) utilizando el verbo εἰδότες (modo participio). El v. 10 pretende explicar (con paralelismo antitético muerte-vida) lo dicho anteriormente (γὰρ) iría en la misma línea del v. 7, pero con la diferencia de que aquí el sujeto es Cristo y no el hombre. Adicionalmente, resalta el término ἐφάπαξ, un adverbio utilizado por única vez en sentido soteriológico[4]. Finalmente, el v. 11 considera la nueva condición existencial del bautizado, un compartir de la vida del Resucitado. Está ‘formulado en forma afirmativa (haced cuenta que vosotros mismos estáis…), como reclamando la atención de los lectores con el pronombre personal ὑμεῖς.

La sección conclusiva, vv. 12-14 en tono de exhortaciones, aborda las consecuencias éticas de la realidad de los bautizados. Se nota aquí un cambio de estilo, es más parenético, además explicita el discurso dando como primera advertencia Μὴ οὖν βασιλευέτω ἡ ἁμαρτία (v.12). Especifica la recomendación utilizando dos verbos: παριστάνετε y παραστήσατε en modo imperativo, sin olvidar,  que el termino ἑαυτοὺς queda en paralelismo con μέλη ὑμῶν (v.13). Finalmente, (v. 14) se expresarán las razones sobre dos realidades distintas u opuestas: οὐ γάρ ἐστε ὑπὸ νόμον, ἀλλ' ὑπὸ χάριν, expresamente, el bautizado deberá escoger estar bajo la benevolencia de Dios y su realidad de ser vivos será consecuencia de aquello.

La segunda unidad 6, 15-23. Composición

(Subpropositio v.15) presenta una hipótesis de conjunción ἁμαρτήσομεν ὅτι οὐκ ἐσμὲν ὑπὸ νόμον, ἀλλ' ὑπὸ χάριν; asimismo, tal pregunta será avance en la exposición. Pablo, a su vez, repite la negación de manera asertiva μὴ γένοιτο. Conviene subrayar que el cuestionamiento ya no es sobre la relación entre ἀμαρτία-χάρις, sino entre χάρις- νόμος.

            La sección vv. 16-18 expone una respuesta elaborada, en la cual, Pablo opondrá δοῦλος - ἐλευθερόω, precisamente, el v. 16 ofrece un paralelismo sinonímico quiástico:

A – Al que presentáis

B – a vosotros mismos como siervos para obediencia,

B’ – siervos sois

A’ – de aquel a quien obedecéis.

            Seguidamente, en el v. 17, Pablo da gracias a Dios, porque sus lectores salieron del pecado. De hecho, el bautizado muriendo con Cristo, participaría también de la vida en Cristo (vv.1-4). El 17b representa una crux interpretum.     Empero, se destaca como el Apóstol verifica un avance comunitario. El v. 18 es una prolongación del v.17 y ofrece una recapitulación del discurso. Además expone otro paralelismo antitético:

A – y habiendo sido librados

B – del pecado,

B’ – fuisteis esclavos

A’ – de la justicia.

Es la primera vez que aparece la palabra ‘libertad’ en Romanos. Ante todo, pretende demostrar que la libertad del bautizado se fundamenta en la gracia de Dios en Cristo, y no por el cumplimiento de las exigencias de la Ley. En el v. 19 (exhortación) hay un intento de alcanzar mayor claridad, por tal motivo, acude a la experiencia humana (ἀνθρώπινον λέγω). Denótese como Pablo concibe la vida del bautizado de manera exigente y dinámica, en la cual uno debe servir siempre a Dios.

Los vv. 20-23 intentan dar razones de como se contraponen la vida pasada y presente del bautizado. Comienza esta sección afirmando: “Porque cuando esclavos erais del pecado…” (v.20), tal expresión tendrá una réplica “¿Qué pues, fruto teníais entonces?” (v.21). El v. 22 describe la identidad del bautizado que consistirá en ser, exclusivamente, ‘esclavo de Dios’. Por tanto, se deduce que el bautizado es ‘libre para’ una nueva obediencia, aceptando a Cristo como su único Señor.

Finalmente, el v. 23 hace una inclusión con el v. 20 con la palabra ἀμαρτία, eso ciertamente posibilita descubrir una nueva antítesis entre ἀμαρτία- θεός.  El término usado para expresar recompensa es “paga”. Además, resalta la vida eterna en Cristo como un don de Dios. En síntesis, el bautizado que vive en Cristo (dimensión cristológica) garantiza su salvación.

De lo analizado anteriormente se deduce:

a)    Pablo demuestra que con el bautismo se renuncia a la vida del pecado para optar por una vida en Cristo (1-14). De la misma manera, indica el rechazo a la vida del pasado, para comenzar una nueva vida (carácter escatológico), esperando la Resurrección. (En el cáp. 6 llamativamente no hay una referencia al Espíritu Santo como en el cáp. 8, lo cual no significa una ruptura).

b)    Por el bautismo, el sujeto hace parte del cuerpo de Cristo, la Iglesia (identidad social), consecuentemente, será beneficiado con diversos carismas (dimensión pneumatológica). El mismo acto del bautismo, le exige obedecer y aceptar solo a Cristo como su Señor. Implica una libertad para actuar conforme a la voluntad divina.

c)    Dios es el único que da la vida eterna, sin mérito humano por cumplir la Ley. El bautizado está llamado a la santificación (vv. 19.21) y a dar fruto (v.21.22), impulsado por el mismo Cristo que revela la misericordia de Dios (Padre) hacia la humanidad.
                                                                                 


                                                                                 Por:





[1] Cf. Jordi Sánchez Bosch, Escritos Paulinos (Estella: Verbo Divino, 1998), 300-302.
[2] Cf. Jean-Noel Aletti, Comentario Bíblico Internacional (Estella: Verbo Divino, 1999), 1416-1440.
[3] Cf. Lorenzo Álvarez Verdes, El imperativo cristiano en San Pablo (Valencia: San Jerónimo ,1980), 57-80.
[4] Cf. Romano Penna, Carta a los Romanos (Estella: Verbo Divino, 2013), 508.
Anterior Proxima Página inicial